Historia
Nuestra
Una Chispa en el Silencio
Toda gran obra comienza con una inquietud en el espíritu. La historia de la Iglesia de Dios Columna de Fuego no empezó con ladrillos, sino con unas rodillas doblada y una promesa.
”Y Jehová iba delante de ellos de día en columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en columna de fuego para alumbrarles…” — Éxodo 13:21
el 17 de Enero del 2010 un pequeño grupo de creyentes se reunió con una sola certeza: la ciudad necesitaba dirección. No buscábamos fundar una institución, buscábamos seguir una Presencia. En medio de un desierto espiritual, Dios encendió la primera chispa en la ciudad de Antioch Ca
El Desierto y la Guía (Nuestra Travesía)
Como el pueblo de Israel, nuestra historia ha sido una de movimiento y fe. Recordamos los días de incertidumbres, muchas veces sintiéndonos solos, pero la presencia de Dios siempre nos sostuvo. Las reuniones las empezamos en la sala de la familia González como el primer local.
No siempre fue fácil. Hubo noches de incertidumbre, pero así como la columna de fuego nunca se apartó del tabernáculo, la fidelidad de Dios ha sido nuestro faro. Cada desafío fue una oportunidad para ver Su poder manifestado; cada obstáculo, una señal de que íbamos por el camino correcto.
III. El Altar que Construimos Juntos
Hoy, la Columna de Fuego no es más que un edificio; es una familia de fe que arde con un propósito claro:
Iluminar: Llevando la verdad del Evangelio a cada rincón de nuestra comunidad.
Guiar: Siendo un referente de integridad y amor al prójimo.
Consolar: Siendo un refugio de calor espiritual para los que están cansados.
